Jamás te escribí en realidad, ¿o sí? Ahora, justo hoy, no lo recuerdo claramente, mi cabeza en estos días ha estado algo tocada... jeje... muchos exámenes, exposiciones y trabajos, todas esas cosas tan ricas cuando estudias... jajaja...
Bueno, estuve leyendo tu blog, y me hiciste recordar el periodo 2002-2005, el cole, cuando te conocí. Cuando un dia me invitaste a una reunión, que iban a ir algunos chicos a aprender no sé qué cosa, algo del cuchillo y una cocina, y bueno, si tengo tiempo vamos pues!, y fuimos, ese, aparte, claro, de la primera impresion que tuve de ti, se podría decir que son uno de los recuerdos mas antiguos que tengo contigo. Claro, la primera impresión fue -y creo que como la de todos los que luego pasamos a ser unos idiotas, imbéciles, pero que se querían tanto...- ¿quién sera ese imbécil que se rie tan fuerte?, ¿quién será ese idiota?, ¿qué hará o cómo será?, bueno... el estar allí, en el segundo año sanjosesino de mi vida tiene eso como recuerdo, preguntarme el quiénes y cómo eran las personas que estaban sentadas a mi alrededor, y claro, como tú ya me conoces, en un tono despectivo, aunque recordando... no tanto como ahora, cambios que da la vida... recordé, leyendo tu blog también, lo mucho que me gustaba escribir. Escribíamos y escribíamos; cada uno por su lado, ¿no?, cada uno en lo que le gustaba, escribiste siempre mejor que yo... Nuca dejé de hacerlo, claro, pero si le bajé mucho el volumen a lo escrito, dejé al principio de escribirle a Martha, luego a los amigos, y al final dejé de escribirle al mundo entero, y solo escribia para mí, de una forma bastante pura en realidad, aunque claro, los escritos mueren al culminarse, no imaginas cuántos correos debo haber escrito, cuántas cartas que jamás fueron enviadas: siempre fue para sacar lo que llevo dentro, para sacar el peso del mundo que uno siente en los hombros, y pues, como ya dije, es solo para sacarlo de nuestro sistema, o del mío para ser precisos, y claro, sin dañar a nadie, sin que nadie se entere, como me gustan las cosas, caletas... Mira, escribiéndote divago, nunca sigo el hilo de lo que escribo, y por eso jamás escribo algo largo ni intento contar historias, porque no llevo una hilación de las cosas, me gusta pasear, rondar por distintos espacios, y ahora, aprovechando que hablo de que escribía, y dejando todo de lado, jamás te dije ni te conté que tuve problemas en casa, ¿no?, imagino que lo debes de saber, y si no... ¿eres huevón?, jajajaja... Bueno, jamás te dije nada de eso, no me gusta hablar de eso por que me pongo sentimental y no sé qué mas... cosas que no me gustan porque me hacen parecer débil, y en realidad a mí me gusta aparentar frialdad, lejanía, y eso de ponerse sentimental, no diría que no va conmigo, pero me hace sentir débil como ya lo dije, vulnerable, sin armas, y no me gusta estar así... menos con un hombre... aunque tú... bueno... qué puedo decir... jajaja... serías mi único amigo gay, en todo caso... tú, M, tienes permiso... jajajaja...
Estoy bien, ando como puedo, como siempre, este correo es sólo para decirte que me aburrí de ocultarme en mí, como quien dice, salir del closet, y sentir el mundo de mierda en que me ha tocado vivir, y en todo caso rescatar lo mejor que tengo, que son ustedes, mis amigos, los idiotas e imbéciles con los que me reunía los domingos y podía pasar uno y mil días hablando de cualquier cosa, o simplemente disfrutar del vacio, y el silencio en el más estridente mutismo que pueda existir, sólo estar ahí.
Bueno, tengo que volver al trabajo...
Un abrazo...
(Intruso)